Ser

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De lo que queres ser parte

jueves, 14 de octubre de 2010

Al transe con un barrio en la ciudad de Berisso

Amanecía pero el sol no se denotaba sobre el fondo con gusto a caca de perro. Se encontraba el agujero negro que además de reciclar la del perro, contenía la del baño. Al principio era un rosedal, miles de flores bien cuidadas, luego se fue convirtiendo en un otoño eterno con una parra de uvas en la entrada.
A pesar de las controversias ellos se divertían. Los días de lluvia eran sus preferidos, al oler ese menjunje de tierra mojada, salían y se encontraban con una cancha de fútbol pura y exclusiva de fango. Piruetas, medialunas, gritos y pelotas era lo que veía su madre desde la ventana. La distancia con la vecina, era de un alambre nada más, por lo que ella muchas veces se cruzaba y se unía al ruedo.
El frente, no era el más gustoso y divertido para ellos que transitan la infancia. Vecino de 80, muy agreta con la mirada de un bulldog era lo que salía cada vez que hacían algún bochinche al jugar; ningún chico en la manzana, solamente uno que se llamaba como el más grande. La bicicleta y el vecino lejano eran el uno para el otro por lo que ellos no paraban de reír, al ver al patético personaje que les había tocado conocer.
Uno atajaba como el francés Barthez, el otro pateaba como el brasileño Ronaldo. Infinidades de vidrios son los que rompieron, pero siempre salían con la suya y lograban escapar de las garras de los ancianos vecinos y sus preciados padres. Esto sucedía en conjunto los días de cumpleaños, la pelota no paraba de girar, las corridas eran de una esquina a la otra y la escondida era a veces un juego para matar el tiempo luego de cenar.
Casa es igual a timbre y este llega al ring-raje, por estos los gemelos los tenían de acero y la risa los caracterizaba todas las andanzas. Muchas veces con el juego del detective, se metían en propiedad ajena e investigaban la maderera, inundada de ratas que tenían como fábrica vecina. Hacían muebles de todo tipo otro afilaba cuchillos, pero el ruido del serrucho era el despertador en las horas mañaneras.
Siempre el más grande va a tener en vigencia que aquel barrio que transitó marcó las cartas hechas y jamás olvidará que su infancia junto a esas palabras, nunca se borraran por el resto de los años.

viernes, 8 de octubre de 2010

Los tres deseos

Tengo ganas de consultar a mi cabeza, para saber cual es la cuestión. Quisiera saber que es lo que le sucede que anda tan distorsionada por estos tiempos. Me podrá responder que esta cambiando, que no sabe para donde disparar, que las cosas ya no tienen sentido o solamente que es un transcurso (como los demás) que tiene que pasar.
A mí alrededor suceden incoherencias muy fuera de lugar. No hablo con la chica que me mandaba mensajes, no escribo, no leo, no estudio, no trabajo y no juego al fútbol. Se podrá pensar porque mierda estoy publicando esto acá, en un blog insignificante que no hace más que ocupar otro espacio en la red.
Gente, gente y más gente hablando, gritando, paranoiqueando, opinando, retroalimentando el sistema mental con tanta basura. Es que el contexto es ese, esta dado para el consumo basural sin limites, no tiene horario la protección al menor. Y yo me siento con mis amigos, miro las hojas y hablo de Las vegas, de como sería andar en una lancha e irse a Uruguay, de las caravanas del Diego, de cambiar el horario y que las 6 de la mañana sean las 12 de la mañana donde el día tenga un comienzo no laboral, sino "disfrutal". Pero este se ve imposible, solo se ve en nuestras inconscientes mentes. Esa imaginación de sentir que te cogiste a una mina en un sueño y levantarse al palo o soñar que estas soñando que soñas. Esas conjeturas se dan en un ambiente común, beneficiados por nuestros preciados viejos. ¡Porque sí! porque somos nenes de mama, que nos cubren nuestros gastos pero sabemos que algún día la vida nos dará la oportunidad de devolver todo ese amor.
Maldita cabeza danzante, maldito papel que andas dando vueltas con la cara del desertor mas garca del mundo, maldito el mundo reality de la vida famosa, maldito los abanderados políticos que solo buscan ganarse el gordo del quini 6, malditas las viejas antiguas y el kiosquero que me da el vuelto con caramelos sugus. Esto no es el caretaje de una locura, es solo un pensamiento en un momento...este momento, el que esta transcurriendo acá y ahora, y es nuestro y de nadie más. Así que la termino como decían los bitles y coversiaba catupecu "VAMOS JUNTOS".